Existen
dos clases de mujeres: aquellas a lasque la moda les importa un comino, o al menos eso
dicen, y las que se pirran por la ropa y los complementos. Mientras unas ven lo fashion como sinónimo de frivolidad y lo observan con
una actitud condescendiente, las otras se identifican con el fenómeno porque les
permite singularizarse, expresar su estado de ánimo o simplemente divertirse. Supongo
que a estas alturas ya habréis adivinado a qué grupo pertenezco.
Sí, efectivamente, desde niña he
sentido fascinación por la moda. Sin embargo, al estudiar Asesoría de Imagen
descubrí algo que en el fondo ya sabía, pero carecía de los argumentos para
poder explicar: mi imagen es la percepción que los demás tienen de mí. Lo
reconozco, lo ideal sería cultivar más mi interior y sentirme magnífica con
cualquier trapo e independientemente de la mirada ajena, pero mis chakras no deben de estar lo suficientemente
bien alineados. En resumidas cuentas, me importa la imagen que doy y si os ocurre
lo mismo, os contaré un secreto que os evitará muchos quebraderos de cabeza.
Cuando comunicamos un mensaje, el
38% de lo que percibe el receptor es nuestro comportamiento y actitudes, el 55% es nuestra apariencia
física (rasgos, colores, indumentaria y complementos) y el 7% se corresponde con las palabras.
Si la comunicación verbal sólo representa, el 7%,: ¿por qué tenemos la costumbre de
hablar tanto? Bromas aparte, el 93% de lo que transmitimos, lo hacemos mediante
la comunicación no verbal, y aquí es donde la ropa juega un papel relevante.
A mí, la gente me ignoraba vilmente
en la cola del súper. Veamos: mido 1,63 m, mi constitución es delgada, tengo el
cabello rubio, la nariz respingona y las facciones redondeadas. En otras palabras,
a simple vista transmito dulzura, cercanía e incluso fragilidad. Obviamente,
con estas credenciales, se me colaban. Ahora sé que si llevo colores intensos o
fríos, líneas rectas, volúmenes medios y un tacón ancho que sepa manejar y que
me permita pisar fuerte la cosa cambia: se me ve más seria, más segura, más
fuerte y con más carácter.
Por el contrario, si sois altas, de
espaldas anchas a lo quarterback,
facciones angulosas, morenas y de nariz aguileña, no os extrañéis si no os preguntan
la hora por la calle. La gente os ve serias, seguras, distantes e incluso
inaccesibles. Si queréis dar una imagen más cercana, apostad por los colores
cálidos, luminosos o pastel, las líneas sinuosas, los zapatos con poco tacón
y evitad los volúmenes grandes en las prendas y accesorios. No tenéis porque
seguir mis indicaciones al pie de la letra, funciona combinando alguna de las
variables. El secreto está en conocer la imagen que proyectamos y cómo
la ropa y los complementos nos pueden ayudar a enfrentarnos al mundo con mayor
garantía de éxito.
Si aun no os he convencido, hace poco
leí una frase de Mr.Wonderful que me viene como anillo al dedo para terminar mi
reflexión: “No somos perfectas,
engordamos, nos salen granos de adolescentes aunque tengamos caderas de treinta
y tantos. La papada y la celulitis son una realidad, pero reina, siéntete
guapa, píntate el morro, ponte unos tacones, hazte un peinado especial, mira a
los ojos, sonríe de verdad, siéntete la reina del mambo. Ser un pibón es cuestión de sentirse un pibón”. Desengañémonos amigas, nos
importa nuestra imagen y mucho, vernos bien hace que nos sintamos mejor.
¿Acaso
no es lo que todas deseamos?
Have a cool Thursday ;)


Hola Rachel!
ResponderEliminarMe ha encantado tu post de hoy! A mi siempre me han visto como alguien distante y ... me encanta! Como que no soy muy dada al "smalltalk", ni a conversaciones superficiales con gente que ni me va ni me viene, me va de perlas parecer distante. :-)
Y encima me encanta el negro!
Petonets!
Laura.
¡Hola Laura!
EliminarA mí me encantaría parecer distante de vez en cuando, pero lo tengo más difícil ;)
Una abraçada
Magnífico post Raquel. Siempre me ha fascinado esta parte de la Asesoría, ¿qué imagen queremos dar? A mí me gusta jugar con mi imagen para conseguir diferentes reacciones aunque cuando me dejo llevar soy de las que dan el cante con los colores jejejeje
ResponderEliminarSaluditos y un bezi
¡Gracias Virginia!
EliminarExperimentar con las mujeres que hay en nosotras es un placer y ¡un regalo!
El color también me fascina, pero tengo la mala costumbre de sólo verme bien en verano y lo que encontramos en las tiendas tampoco ayuda.
Un besazo
Bonita e interesante reflexión Raquel! A mi me dicen que sin conocerme, parezco distante, prepotente..., justo, todo lo contrario de lo que soy!!!! :( En tú opinión, por qué es...???? Muchas veces he pensando en arreglarme menos, ir con mens vestidos y más vaqueros y camisetas, sin embargo, enseguida reacciono y pienso: "soy así, me gusta ir así, quien me quiera así, bienvenido!, quien no, adios!" Qué opinas...???? Besazos GRANDES!!!!
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